Se fue
Este post está dedicado a mi abuelo.
La verdad es que lo intento y no sé qué poner aquí. Los recuerdos y los sentimientos se mezclan y no me dejan pensar.
Lo conozco desde hace 24 años, pero ha sido en los últimos años cuando más he aprendido de él, cuando más he apreciado su manera de ser, y cuando más he querido a mi abuelo. Y ahora que era cuando más capacidad tenía para aprender de él… ahora se va.
Se va y no sé si se va contento. Y eso es lo que más me duele, que no sé si en sus últimos momentos supimos hacerle feliz. Espero que esté donde esté, pueda perdonar (seguro que sí) y sepa comprender (seguro que también).
Me he quedado con muchas cosas en el tintero para preguntarle, ¿Como hago para utililzar la ampliadora que me regalaste? ¿Cómo mezclo los productos? ¿Cuáles eran tus técnicas? Enséñame a pintar, una vez más (nunca tuve la suficiente paciencia como para aprender, y él siempre me decía que con prisa no se podía pintar NADA). Tantas cosas que aprender de tí, de tu forma de ser, de tu tolerancia…
No sé que más escribir, se me mezcla todo. Como tú decías, “hoy un poco y mañana, si me apetece, otro poco. Así es el arte, no puedes ponerte a pintar un cuadro y no parar hasta terminar, hay que ir poco a poco, con inspiración y con ganas…”
Sólo espero que estés bien, en paz y tranquilo, que era lo único que tú querías, que te dejásemos en PAZ.
Adiós Yayo, que sepas que aquí me quedo un poquito de tí para siempre.


Cuando olvido algo, es que una idea juega al escondite dentro de mí.


