Princesas olvidadas o desconocidas…

¿Quién conoce a la princesa Sapina?
¿Quién ha visto a la princesa Mirameh?
¿Quién se ha cruzado alguna vez en la negra oscuridad con la princesa de la Noche?
¿Ha charlado alguien con la princesa Deletrea de Editrea
o contemplado cómo danzan alrededor del fuego
las princesas Roma Romanà o Zazá de Zulú Zazú?
Cuarto de Luna, Dorremà o EfÃmera de China,
son muchas las princesas que viven escondidas
en el fondo de un palacio o en lo alto de una torre.
Están tan bien ocultas, que algunas incluso han olvidado quiénes son.
Y, sin embargo, merecen volver a ser descubiertas.
He aquÃ, por esta razón, reunido de un sólo volúmen
todo lo que se sabe de estas princesas desconocidas, anónimas o desaparecidas.
Secretos de palacio, rumores de pasillo, confidencias de gabinete,
bosques encantados, enredos de tapadillo, animales de compañÃa,
todo queda aquà explicado, expuesto, entremezclado. Sólo hay que buscar,
investigar y revolver para descubrir el mundo de las princesas olvidadas.
Y ¿quién sabe? Puede ser que alguien se reconozca en una de ellas.
Amnesia
princesa
Cuando olvido algo, es que una idea juega al escondite dentro de mÃ.
Falta a sus citas, pierde siempre los trenes y llega a los espectáculos
con una semana de adelato o con tres dÃas de retraso.
Rasgo caracterÃstico, olvida todo: quién es ella,
quiénes son los demás, lo que iba a hacer y por qué está donde está.
En lugar de memoria tiene un enorme agujero negro.
En la misma familia,
Cenicienta. Tan aturdida que ni oyó las doce campanadas de medianoche, y su carroza se convirtió en calabaza y su vestido en harapos.
 Â
Caprichosa
princesa

Un capricho no es más que una chispa de mal humor.
Febril, muy difÃcil, la princesa Caprichosa no habla,
murmura.
No tose, carraspea.
Ante una buena comida,
no toca casi nada, se hace la melindrosa y sólo picotea.
Es una remilgada
 Â
De Edelvives por Philippe Lechermeier, ilustraciones de Rébecca Dautremer.
Es un libro genial, no sólo para niños, incluso creo que es más indicado para adultos por la ironÃa que tiene. Y al final resulta que todas podemos identificarnos con alguna de las princesas que este libro nos descubre…
Cuidado cuidado Claus, no todas!
No todas pueden ser princesas… si haces el test y no lo eres… te convertirás en sapo!
Es un libro genial, gracias al cual empezó toda esta historieta de princesas, faunos, magos, elfos…
Pero es más que eso. Es una manera más bonita de describir a las personas, por que todos tenemos nuestras cosas buenas, y no tan buenas…
Desde que descubrà este libro, ando por la vida sin encontrarme con gente egoista, o débil, o buenas personas… ando por la vida encontrándome prÃncipes, princesas, brujas buenas (y malas) grullas, elfos, faunos, magos, cancerberos, chicas doradas, hadas!!!
Muchas gracias por acercarlo un poco más a la gente… Tal vez llegue un dÃa en el que no nos presentemos como: Hola, me llamo Sara y soy de Vodafone.
Quizá llegue un dÃa en el que nos presentemos asà (actually, yo ya lo hago) Hola, buenos dÃas, Soy Sara, Princesa Fantasiosa.
Besitos guapaaaaaaaaaa
me gusta tu princesa caprochosa, tu pagina en general!!
=)