claudiadesign

regadera de ideas

Superar miedos

Esta historia empieza como todas las historias, con un “Érase una vez… ”

Érase una vez un castillo encantado. En él vivía una princesita que había quedado huérfana cuando sólo era una niña y ahora vivía sola en su enorme castillo.

En ese castillo encantado habitaban los seres más malvados del mundo, junto con la princesita, a quién le hacían pasar mucho miedo. Y es que como la princesita se había quedado muy sóla, había estado muy triste y por lo tanto había llorado mucho; y todos sabemos que cuando uno llora los seres malvados que habitan los bosques cercanos vienen a nuestra casa a molestarnos.La princesa triste

La princesita había llorado tanto, que su castillo estaba plagado de seres malvados, y siempre la estaban fastidiando con sus maléficas costumbres. Ella estaba desesperada porque no quería pasar miedo en su propia casa, pero como estaba tan asustada, seguía llorando, y ellos seguían llegando y cada vez eran más. La princesita se sentía muy débil y muy sola en aquella situacion tan complicada, echaba mucho de menos a sus padres, el rey y la reina; y como era hija única, no tenía hermanos con quien compartir la soledad de aquel castillo. Además el castillo estaba aislado, por lo que no había nadie con quien pudiera contar.

Un día, cuando despertó, vió que la luz del sol penetraba la ventana de manera diferente, no sabía muy bien explicar qué era lo que la hacía tan especial, pero el calor que recorría su cuerpo bajo el sol era distinto al de otros días. De repente la ventana se abrió violentamente y, de un salto, entró un pequeño duendecillo que se hacía llamar LUCIOUS.

 - Qué sola y qué triste te veo Su Majestad. ¿Qué te pasa? -dijo Lucious.

- Estoy muy triste porque mi castillo está lleno de seres malvados del bosque y me hacen las mil y una. No me dejan descansar ni un minuto.

- ¿Eso es todo?

La princesita se quedó en silencio un momento, confusa.

- Sí, eso es todo. ¿Te parece poco?

- Bueno, no es fácil vivir en un castillo que está lleno de seres malvados del bosque, sobre todo estando sóla. Pero es que ¿acaso nadie te ha dicho cómo puedes deshacerte de ellos?

- Mmm… no. Nadie viene a verme desde hace años…

- Mira Majestad, los seres malvados han venido porque los has llamado con tus lágrimas. Cuando alguien está triste y llora ellos aprovechan la oportunidad para colarse en su casa. La única manera de librarse de ellos es haciendo justo lo contrario a lo que hiciste para que vinieran.

- Entonces… ¿tengo que dejar de llorar?, ¿aunque me den miedo?

- Más incluso, no basta con que dejes de llorar, DEBES REÍR. Ríe todo cuando puedas y verás cómo estas criaturas dejan de molestarte.

La princesita intentó reír, pero hacía muchos años que no lo hacía y no se acordaba de cómo hacerlo. Hizo una mueca que dió más miedo que otra cosa.

- Mmm… creo que voy a tener que ayudarte. -Lucious había sido bufón de la corte cuando era humano, y empleó todos sus conocimientos en hacer reír a la princesita.

- Ja.

- Con un poco más de empuje ¡Mujer!

- Ja, ja.

-Bueno, vamos mejorando, pero tienes que soltarte, dejarte llevar por la risa.

Entonces la princesa estalló en una carcajada y los cimientos del castillo temblaron.

- ¿Qué ha sido eso? -preguntó asustada.

- Ha sido tu carcajada, ha echado a la mitad de los seres malvados. Sigue riendo Majestad, todavía quedan un montón por echar.

La princesa feliz

La princesita volvió a reír, esta vez con más fuerza y los cimientos volvieron a temblar. Quedaba muy poco para expulsar a todas las criaturas malvadas por completo. La siguiente carcajada fue la definitiva, todos los seres malvados salieron corriendo del castillo. Pero la princesita ya no podía parar de reír, y fue entonces cuando pasó algo maravilloso. Montones de hadas y de seres adorables empezaron a entrar despacio por la puerta del castillo, el oscuro y tenebroso castillo de repente tenía una luz especial, una calidez acogedora y la princesita comenzaba a sentirse felíz.

Desde ese día, los seres adorables no dejaron nunca a la princesita que volvió a ser felíz. Los alrededores del castillo volvieron a florecer y la maleza desapareció. Ya era un lugar acogedor y bonito. Y entonces empezaron a llegar extrangeros de viaje que paraban a descansar en el castillo habitado por seres excepcionales. Como les gustaba tanto algunos se quedaban, y pronto fueron suficientes para fundar una pequeña ciudad en la que se respiraba alegría y felicidad; y ningún problema que surgiera era tan importante como para conseguir que volvieran los seres malvados.

Así que Colorín colorado este cuento se ha acabado.

RSS 2.0 | Trackback | Comment

4 respuestas para “Superar miedos”

  1. Mapi

    Eres genial Claus! Me ha gustado la historia de la princesa, es curioso a veces me siento como ella. Y su nombre?
    Besitos


  2. Casi nunca les pongo nombre a las princesas de mis cuentos. Creo que todas podemos ser princesitas alguna vez, en algunas situaciones, así que cada una le ponga el nombre que quiera a su princesita.

  3. kalu

    muii boniito tu cuento,

    llegue asta tu pagina x la tristeza k llevo dentro,(casualmente),pero esta historia me reconforta muxo.

    weeno se cuiida ok.


  4. Muchas gracias Kalu por tu post.

    Siento mucho que estés pasando por un momento de tristeza, si te sirve de algo, yo estos días también.

    Me alegro de que mi cuento te haya sido reconfortante, para eso lo escribí.

    Salu2!!

Deja tu comentario